El Pais | Un altar dedicado a Marte en Alcalá

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Los arqueólogos descubren un ara romana en un yacimiento musulmán. El hallazgo apunta a la existencia de un asentamiento romano anterior a Complutum.

El destinatario era el dios Marte, pero el remitente aún no está claro. Escondido bajo los restos del yacimiento musulmán de Alcalá la Vieja, en el municipio de Alcalá de Henares (de 204.823 habitantes), los arqueólogos han descubierto un altar dedicado a la divinidad romana de la guerra, de casi 900 kilos y 1,70 metros de altura, con una inscripción que todavía no han logrado descifrar por completo. La pieza, que los expertos datan entre finales del siglo I y principios del II, apunta a la existencia de un asentamiento romano anterior al de Complutum, la antigua ciudad romana sobre la que se asienta Alcalá de Henares.

El polvo y la tierra todavía no dejan ver la inscripción tallada sobre la piedra, aunque las palabras sagrado y Marte se leen ya con claridad. Lo que aún es una incógnita es la identidad de quien ordenó colocar el altar, no para pedirle un favor al dios, sino como ofrenda en señal de agradecimiento. Los expertos creen que el altar pudo estar ubicado en un templo o en otro tipo de espacio público. “Lo que sabemos es que no se trata de un ara funeraria”, aseguró ayer la arqueóloga Elena Serrano, durante una visita de la consejera de Cultura, Ana Isabel Mariño, y el alcalde de Alcalá, Javier Bello.

Un equipo de ocho arqueólogos y restauradores trabajarán durante todo el mes de agosto para rescatar la pieza, que luego se expondrá en el Museo Arqueológico Regional, en Alcalá. Está previsto que la excavación finalice la próxima semana; después, comenzarán las tareas de limpieza y restauración.

La huella romana no es la única que ha resistido al paso del tiempo en el yacimiento de Alcalá la Vieja. Ubicado sobre el cerro Veracruz, su posición estratégica, dominando el valle del Henares y a 630 metros sobre el río, lo convirtieron durante siglos en lugar perfecto de diversos asentamientos, desde la edad del bronce y la del hierro, hasta las épocas romana, visigoda y musulmana. La destrucción definitiva de la ocupación de Alcalá la Vieja se produjo en el siglo XVI. “Eso hace del cerro un lugar muy singular, pues ha permitido preservar intacto y sin destrozos el yacimiento”, explicó Serrano.

Ver fuente: diario El País